jueves, 2 de marzo de 2017

Reflexión sobre la conferencia de César Bona.

En esta entrada voy a enseñaros lo que he escrito sobre la conferencia de César Bona y sobre los maestros que me dejaron o no me dejaron huella en mi etapa educativa, podía haberme extendido en esa parte muchísimo más lo que ocurre es que tenia que sintetizarlo para que no ocupara más de un folio más o menos asique esto ha sido todo lo que he escrito sobre el tema.


Conferencia de César Bona. El buen docente.

La conferencia de César Bona aparte, desde mi punto de vista, de  tener toda la razón y definir tal cual muchos sucesos que me han ocurrido en mi niñez y muchos errores que hicieron en su día maestros y maestras mías, puedo clasificarla en los cuatro puntos que para mí son los más importantes en los que se basa en su charla. Los dos primeros van unidos totalmente, la educación ya no se puede basar en que los profesores hagan aprenderse una lección a sus alumnos y estos lo escupan en un examen, con ello no consiguen nada, bueno si aburrirse y odiar la asignatura. El segundo punto que para mí va totalmente unido a éste es el de educar  con la base de  curiosidad y creatividad, una frase que me llama mucho la atención de César es que dice que las personas no dejan de estudiar o de interesarse por algo por motivos de edad, sino por motivos de falta de curiosidad. Los niños son muy creativos y muy curiosos por eso aprenden tanto y se hacen tantas preguntas sobre las cosas, si hay algo que no les gusta o les aburre tenemos que hacer que lo vean desde un punto interesante para que les guste y le entre la curiosidad por ello, como ocurre con Sergio, que solo necesitaba que alguien le preguntara que era lo que realmente le interesaba y el profesor solo tuvo que unir los cuentos que era lo que le gustaba con las asignaturas para que así Sergio le encontrara diversión e intriga a  todas las asignaturas que tenía que  hacer frente para aprobar.
El tercer punto para mí que también es muy importante es la motivación del profesor, un maestro tiene que tener actitud, si no tiene actitud y ganas de hacer su trabajo es mejor que no lo haga porque los niños lo notarán, pagará su frustración con ellos y eso no es justo para ellos porque como dice César, nosotros en cierta parte (digo esto porque a veces no podemos elegir el trabajo por necesidades económicas) podemos elegir el trabajo que queremos pero sin embargo los niños no nos pueden elegir a nosotros y hay que darles lo mejor que tengamos para sacar lo mejor de ellos.
El último punto que destaco es el citado por César al final de la charla “Lo más importante es escuchar a los niños”, tenemos que preguntarles que es lo que realmente les gusta, les llama la atención para conseguir que aprendan. Por ello todo maestro tiene que educar con una base principal que es el respeto, a parte de la curiosidad y creatividad, las emociones, los valores y la empatía. “Da igual las carreras que tengas o los idiomas que has aprendido si no sabes respetar a las personas que tienes al lado, ni sabes buscar tu felicidad”.
A lo largo de mi vida he tenido muchísimos profesores, siempre recordaré a mi profesor de primaria, el cual nos dio 4º, 5º y 6º, hicimos todos lo que pudimos para que nos diera el máximo de años y porque no podía dar clase en la ESO que si no hubiéramos removido cielo y tierra padres y alumnos para ello. No era un simple profesor, no nos tenía como a unos alumnos que tenía que aguantar porque era su trabajo, era un profesor como dice César un buen profesor que tenía actitud, sacaba lo mejor de nosotros aunque cuando se enfadaba daba miedo como nos gritaba, pero nosotros sabíamos que era muy bueno y que solo quería que nos esforzáramos y sacáramos todo el potencial que él veía en nosotros. Prácticamente nos tenía como a sus hijos, nosotros al llegar a clase sabíamos que le importábamos, lo que nos ocurriera, nuestras notas, nuestros problemas. Siempre hacía lo posible para arreglar los problemas con compañeros y mantener el grupo unido, tenía muchas reuniones con los padres para contarles como nos iban viendo y solo puedo hablar cosas buenas de él. Aunque he tenido muchos profesores en la ESO prácticamente ninguno me ha dejado huella ya que no pasaban mucho tiempo con nosotros y se centraban en llegar enseñarnos lo que tenían en la programación, unos mejor que otros, e irse. Luego hacernos un examen y ya está. No se preocupaban de nuestros problemas o de ir más allá que del mero curriculum que tenían que enseñarnos.
Como respuesta a la pregunta ¿Qué tipo de docente me gustaría ser?, la cual es una pregunta desde mi punto de vista fácil de responder pero difícil de aplicar, me gustaría simplemente disfrutar de mi profesión, si yo disfruto de mi profesión iré feliz a clase, quiero como dice César tener ganas de ir a clase al igual que los niños tengan
muchísimas ganas de verme y de pasar un rato agradable conmigo, que ellos aprendan de mí y yo aprender mucho de ellos, lo que más me gustaría sería que me recordasen como yo recuerdo a mi profesor José María, que digan esa maestra me ayudó, me animó, me abrió los ojos de que era lo que me encantaría hacer o lo que no me encantaría hacer, y sobretodo nunca centrarme en explicar algo y que aprendan de memoria porque he descubierto desde que estudio que no sirve para nada, un lunes hago un examen y un jueves ya se me ha olvidado, sin embargo las películas, los videos que me llaman la atención, los juegos en los que nos enseñaban cosas, eso no se olvida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario